lunes, agosto 04, 2008

Obama no es Kerry pero…

Obama, el candidato virtual (¡ah, menuda palabreja!) demócrata a la presidencia de Estados Unidos, no es John Kerry pero Estados Unidos tampoco es Europa. Por mucho que haya triunfado en su gira por el viejo continente, por mucho que a los europeos se nos antoje como el presidente del cambio, como el “elegido” –muy acertado el contraataque de su rival republicano-, eso no significa que ya sea ganador, lógicamente. Al igual que pasó con Kerry, cuando los norteamericanos decidieron al margen de los deseos europeos, esta vez ocurrirá ídem de ídem. No significa que Obama no tenga posibilidades, sino que el fervor de Europa por su candidatura no sólo no le favorece en su país de cara a los comicios de noviembre sino que incluso -y quizás- le puede perjudicar. Es más, me parece que EUA actuará con indiferencia total hacia las posturas europeas, lo que resulta más doloroso para el otrora jefe de la comunidad internacional. Porque Europa hace mucho que no pinta nada en el panorama internacional. Por otro lado, el imperio no va a dejar de serlo con Obama. Leones por corderos. ¿Qué prefieren?

sábado, agosto 02, 2008

¿Condenados?

A menudo nos planteamos si la sociedad evoluciona o involuciona, si se aboca a la destrucción o, por el contrario, mejora. En principio, cualquiera en su fuero interno sostiene que la época en la que vive es mejor en casi todos los sentidos a las anteriores: vivimos mejor en el orto del siglo XXI que no a principios de nuestra era. Cuando así se argumenta, hay quienes aducen que pese a los progresos respecto a edades antiguas queda por arreglar mucho de la sociedad: problemas atávicos más nuevos retos.

Guerras ha habido siempre. Cuando vivíamos en cuevas las propias entre tribus, o entre sus miembros, debido a la escasez de recursos, por ejemplo. En el amanecer de las civilizaciones, las luchas se organizaron y sus causas se complicaron de forma aparente, pues no eran más que una versión evolucionada de la escasez de recursos. El número de víctimas aumentó en consonancia al avance tecnológico y demográfico hasta arribar a la devastación que hoy conocemos: 40 millones de muertos en la segunda guerra mundial. No sólo por guerras mueren o se hieren a personas: hambre y enfermedades provocan estragos en los pobres. Las desigualdades entre los países ricos y los pobres pasaron de 1 a 3, antes de la Revolución Industrial, a 1 a 40, en la actualidad, en los casos más graves.

El planteamiento del principio de este texto se torna insostenible. Nos hacen creer que vivimos mejor que nunca, que la seguridad y la justicia de ahora nos protegen a nosotros y nuestras familias como nunca. ¡Qué peligroso habría sido vivir como animales en grutas o haber compartido el suelo con romanos o caballeros del medievo! Ya no me lo creo. El sistema necesita carnaza: trabaja, consume, como hormiga que eres. Vive con miedo.

En tribu, lo teníamos todo ganado. ¿Peleábamos por un trozo de carne? A lo mejor ni eso. Quizás cooperábamos más de lo que algunos creen o nos cuentan. ¿Y si en vez de evolucionar, involucionamos? No hemos hecho otra cosa que agrandar el dolor, el hambre y la muerte, sobre todo, en el último siglo. No es, por tanto, que quede mucho por arreglar, que a cada paso que demos empequeñezcamos un problema o lo eliminemos, no, sino que a cada paso que damos la cagamos, agrandamos los problemas y creamos nuevos.

domingo, julio 20, 2008

Cuando apostaté

Hace unos años me di de baja de la Iglesia Católica. No fue por los continuos dislates que sus miembros de más alta alcurnia profieren en los medios, sino porque como hacía tiempo que había dejado de creer en lo que predican me pareció conveniente abandonar la tribu. Para apostatar necesitan, apuntan desde la cúpula eclesiástica, una copia de tu partida de bautismo, una fotocopia de DNI y una solicitud. Así lo hice. Al no tener la partida de bautismo, me dirigí a la parroquia donde fui bautizado a pedirla. Cuando el sacerdote de turno me inquirió por los motivos y averiguó la razón quiso retenerme en el rebaño. Pero le dije que no tenía ganas de discutir, que la decisión estaba tomada. Recuerdo que a partir de ese momento, el clérigo, sin prisa pero sin pausa y en absoluto silencio, copió a mano mi partida de bautismo y me la entregó. Le di las gracias y me pidió un favor. “¿Cuál?”, le pregunté. Que si podía rezar por mi alma, me contestó. “Usted es libre”, le repliqué. El hombre no renunció a usar la táctica del miedo para intentar revocar mi decisión. En vano. Envié la carta con la copia de la partida del sacramento, la fotocopia del documento de identidad y la solicitud en la que reclamaba que me dieran de baja a todos los efectos de la Iglesia Católica. Al cabo de un mes, día arriba, día abajo, el obispado de Barcelona me respondió con una escueta misiva en la que se me informaba que mis deseos se habían cumplido.

En la época en la que oficialicé mi apostasía estaba enfadado con la Iglesia. No concebía que hubiera personas que engañaran en tales cuestiones a sabiendas de que engañaban. Los veía muy malos, los mayores prevaricadores de occidente. Ahora, ha cambiado mi opinión, ya no me enfado tanto. No veo a todos sus dirigentes como unos gazmoños, aunque sí a muchos. Es que, ustedes me perdonaran, pero la bilis en las caras de Ratzinger y Rouco no tiene precio.

lunes, julio 14, 2008

A disgusto

Medio mundo se muere de hambre porque no tiene comida y el otro medio, por adelgazar
Pintada anónima en una calle de Barcelona


La llamada directiva de la vergüenza, la persecución de los "sin papeles" aquí, Torre Pacheco (Murcia), y en Italia, los que mueren en el mar y el océano -sí, entran más extranjeros por avión o tren, pero es en las pateras en las que mueren como churros-, las 65 horas de curro -otra directiva de la vergüenza-, Corbacho propone la prolongación de la vida laboral, la segregación de los niños inmigrantes en las escuelas catalanas -eso sí, los ricos no-, muros por doquier -Ceuta, Melilla, EUA-México, Israel-, el posible deshielo por vez primera del polo norte para este verano, la marginación de fuentes de energía que no contaminan y que harían las veces de los combustibles fósiles -sociedad de consumo: agotemos primero el mercado petrolífero; con impuestos de hasta el 90%-, la deforestación, la corrupción de las autoridades -políticos con sueldos de crisis-, invenciones variopintas como la Unión por el Mediterráneo que sólo generarán más gasto público para con los de siempre -se entiende: dietas de viajecitos para arriba y para abajo-, cae la ayuda al desarrollo mundial de la agricultura mientras el proteccionismo para este sector en Occidente ronda los 240.000 millones de euros, según Intermón Oxfam, el G8, en plena crisis alimentaria, se olvida de las ayudas que había prometido hace unos años -promesas, al fin y al cabo, no hechos- y de cancelar la deuda externa a los 18 países más pobres, conflictos palestinados -Palestina, Irak, Irán, Afganistán, Colombia, Líbano... Guantánamos, y los que ignoramos porque no interesan aquí-. Añadir más cada cual a su (dis)gusto.

Dieciséis horas tuvimos
que caminar, y todo
el tiempo estuvimos
maniatados.
Todos queríamos
vaciar la vejiga, pero
hasta ese derecho nos
negaron.
Extracto de un poema de Mohamed el-Ghrani, preso de Guantánamo.

Y pensar que el mundo es como es por Europa. Pero en fin, ¡vayámonos de vaciones que hay crisis!

viernes, junio 27, 2008

La inocuidad de los móviles

Es interesante el vídeo, pero lo he probado y ninguna palomita ha saltado. Ignoro si a alguien le ha salido el experimento como aparece en las imágenes.

lunes, junio 23, 2008

Goles contra la crisis

Según los medios, España está en crisis. Qué mejor manera de hacer olvidar al pueblo la crisis, que la selección española pase de cuartos en la Eurocopa, como si nunca lo hubiera conseguido. Anoche parecía, más bien, a tenor de la celebración de los aficionados, que el equipo de Aragonés ya hubiera conquistado el título del susodicho torneo. Por las afueras de la ciudad de Barcelona, donde vivo, los petardos no pararon en 15 o 20 minutos. Me pregunté si la verbena de San Juan se había adelantado. No sé si habrían estallado más pirotécnicos si Italia hubiera enviado a casa a España. (Ya se sabe que en Cataluña no todo el mundo está con el "Po-de-mos", lema inventado por el canal Cuatro para hacerse con el máximo posible de audiencia, ni con la selección, por supuesto).

A lo que iba, que, a tenor de la celebración y la explosión de adrenalina, no me creo ya que vivamos inmersos en una crisis. Si un simple paso de cuartos hace estallar tal euforia, o no estamos en crisis o no estamos en crisis. O... pasar de cuartos cura la crisis. Si es así, que ganen cuanto antes la final, a ver si así suben los sueldos, por ejemplo, y bajan el precio de los pisos. (Eso sí que son unas crisis que duran ya años y años, por lo poco).

Y que no me vengan conque, precisamente, el paso de cuartos significa una alegría que la crisis hace quintuplicar por contraste, o algo así. No, si hay crisis, hay carestía y me importa un bledo que España gane o pierda. Lo que ocurre es que a lo que llamamos crisis hay que situarlo en su contexto. Porque quienes han vivido en la posguerra española se ríen de la ligereza con la que hoy día se hace uso de esta palabra.

A que la gente se recate un poco le llamamos crisis. Cómo iba la Ronda de dalt el viernes pasado, la víspera del inicio del puente de san Juan. ¿Dónde está la crisis? ¿Cómo han estado las playas este primer fin de semana con sol?

Todo, por los constructores, que ya no venden tanto como hace un año, ni a tan elevados precios, y encima piden ayudas al gobierno, cuando han robado durante años impunemente y lo continúan haciendo. Lo de elevados precios es un decir. Si el metro cuadrado llegó a ir en Barcelona a una media de 6000 euros, ahora puedes encontrar pisos de 70 metros a una media de 300.000 euros, justo lo que hace un par de años te costaba de media uno de 50 metros cuadrados. ¡Vaya ganga!

En fin, a seguir viendo fútbol, el nuevo opio del pueblo.

jueves, junio 12, 2008

La inteligencia

La inteligencia es una capacidad de la existencia para conseguir un objetivo a través de unas estrategias. No atañe sólo al ser vivo, ni mucho menos al autoconsciente, sino a la existencia. La inteligencia está. Es. Será más o menos inteligente, más o menos aguda, en función del tiempo que tarde en alcanzar la meta propuesta. A no ser que, precisamente, la tardanza sea también propósito. Por lo demás, fijar el objetivo es muy subjetivo.

¿La evolución es inteligente, según esta definición? Me temo que sí, pero poco inteligente, aunque no mucho menos que nosotros, los autoconscientes. La evolución tiene un objeto: sobrevivir. Y se sirve de un método, ensayo-error, conjugado con la presión que ejerce el medio sobre el ser concreto (y con los cambios genéticos, en el caso de los seres vivos) para evolucionar.

Ahora bien, la inteligencia evoluciona con la evolución: al igual que la existencia se torna más compleja y los seres vivos hacen lo propio, la inteligencia adquiere otras facultades que facilitan el objetivo de la evolución: sobrevivir. (Sin embargo, ¿quién es más inteligente: un humano que ha evolucionado o una célula que lleva 500 millones de años “felizmente” adaptada, sin evolución alguna? ¿Quién ha conseguido mejor su propósito? Todo depende de saber a dónde llegaremos nosotros, cosa que ahora mismo, por motivos obvios, no estamos en condiciones de conocer, y quien sabe si alguna vez).

A lo que iba. La inteligencia a lo largo de su camino ha adquirido diferentes facultades. Una es la ya mencionada ensayo-error, otra la capacidad de asociación (aunque pertenece más al rango de ensoñación), otra la de razonar (cuando el ser despertó a la vida y conciencia entendió el axioma causa-efecto y se guió por él), otra la de reflexionar o recapacitar (censurar), otra la de imaginar (ya propia, quizás, de los autoconscientes) y otra la de moralizar (llámese moral, llámese ética).

Asociamos a una velocidad vertiginosa. La mente habrá recorrido en tres segundos un trecho que explicado con la palabra desembrollaremos en minutos. Más, si pormenorizamos los enlaces y la imágenes que evoca el cerebro. Hacer conscientes estas asociaciones abre la persona a su propio conocimiento. Frenar el flujo de asociaciones hasta detenerlo y dirigir nuestros pensamientos de forma consciente constituye el razonar, aunque el razonamiento sea correcto o incorrecto. Censurar un razonamiento, reflexionar. Trabajar con hipótesis, imaginar…

¿En qué medida es una persona inteligente? ¿En qué medida lo es la humanidad? A veces, se oye decir que tal o cual tipo es inteligente. Por esto entiendo que consigue por un camino deseado lo que desea. No hay que engañarse ante personas que parecen actuar de forma estúpida porque, aunque los haya, y a montones, la inteligencia depende de una finalidad y la finalidad puede ser tanto el fin como el método, y si ignoramos ambos desconocemos todo lo necesario para juzgar un proceder y menos una persona (aún sería esto peor, pues generalizaríamos, con el peligro que eso conlleva).

Por lo que se refiere a la segunda cuestión, definitivamente no. Si en este mundo hay personas que mueren de hambre es que a la humanidad aún le falta alguna otra capacidad para poseer inteligencia. Y ésta es la moral, no conseguida hasta ahora porque, como decía Nietzsche, hay tantos intereses como personas. Mientras la conciencia de especie no adquiera rango vital, malo. (Al igual que las matanzas de los españoles en la conquista de América del sur, de los ingleses en la del Norte, que la expoliación de África por parte de los europeos, que el exterminio judío, al igual que todos estos fracasos, la muerte de congéneres hoy día por guerras, enfermedades y hambre debe achacarse a un fallo de la inteligencia, no a un pueblo, sino a la humanidad entera).

Vuelvo ahora al principio. Fijar el método y el objetivo, ambos como finalidad, es subjetivo. No puede ser de otra forma. Quiero hacer “X”. Se sobreentiende que lo quiero cuanto antes y que “X” o me conviene o, simplemente, es lo que deseo hacer. Si sólo deseo hacer no tiene por qué ser un movimiento inteligente. Habrá que dilucidar, entonces, si nos conviene (por lo que sea, al margen de que nos produzca placer o displacer o precisamente por ello) o no nos conviene (por lo que sea, al margen de que nos produzca placer o displacer o precisamente por ello). [Quiero hacer “X” mira a uno mismo, sin importar daños a terceros. Quiero hacer “X” matizado, manipulado o substituido por la pregunta ¿debo hacerlo? escruta si habrá daños a terceros y le obliga a reflexionar, a censurar su acción si esos males finalmente repercuten en algún perjuicio a sí mismo (en la conciencia moral o ética -a galeras-: en el 99% de ambos casos, el deseo atenazado por el miedo, el miedo que proviene de los terceros): diferencia entre libertad (hacer caso siempre a un deseo hipotecado por el miedo del debo) y el libertinaje (guiarnos sólo por las riendas del quiero, por nuestro único beneficio sin importarnos lo más mínimo perjuicios ajenos)].

Así que la pregunta final para dilucidar si el objetivo es inteligente en sí es: ¿lo que quiero conseguir me reportará el beneficio que busco y no me perjudicará en absoluto en la búsqueda del mismo fin, me conviene, por tanto? Aún cabría ampliar la cuestión a un nivel general, de especie: ¿lo que quiero, además de beneficiarme, perjudica al prójimo, le deja indiferente o le beneficia? En el equilibrio está la virtud, ¿no? Si miras por ti, en algún momento perjudicas al prójimo; si miras por el otro, te perjudicas a ti; mirar por ambos es difícil. No hay más discusión. De esto se habla mucho en la Gaya ciencia (de la utilidad, siempre entendida para otros, no para ti, aunque -digo yo- serle útil a la sociedad también pueda comportar serte útil a ti).

*

El quiero y el debo siempre están en lucha. Unas veces gana uno, otras el otro, y otras, las que más, se confunden. Porque cuando nos guiamos por el quiero, éste se convierte en debo con suma facilidad. Tal ambivalencia se debe a que no somos animales salvajes, sino civilizados (subyugados por uno que manda, que establece normas -su moral- so pena de castigo) civilizados, digo, que estamos acostumbrados a aprender con repetición y disciplina esas normas: debo, he de, tengo que. Así, por costumbre cuando quiero acabo muchas veces debiendo. Por costumbre y porque el quiero de verdad, es salvaje, caótico, y tenemos miedo a ese caos porque nos hemos acostumbrado al orden, a esa disciplina, a la tranquilidad. Justamente lo que necesita el capitalismo para medrar (pero no sólo el capitalismo moderno, el que nació a partir de la colonización europea, sino el de siempre, el que apareció con la razón, la autoconciencia y la moral): su orden y su disciplina.

El debo viene dado por una educación que intenta homogeneizarnos más de lo que ya lo estamos de por sí (mismas condiciones físicas, medioambientales, biológicas, históricas, nacionales …) Cada líder impone su debo. Cada individuo se zafa, y no siempre quiere o puede, mediante su quiero. Para que la humanidad sea inteligente, debo y quiero han de coincidir. Con un han de salvaje, es decir, un quiero universal, innato a todo ser como animal que es. ¿Es esto posible? ¿Existe uno o varios valores capaces de aunar a la humanidad que surjan de cada individuo de forma natural? Es decir, ¿hay un debo que sea un quiero? Sí.

La supervivencia. La especie busca sobrevivir. El individuo, en general, también. Al principio del texto, decía que la evolución es inteligente, pues busca la supervivencia, algo beneficioso para todos los seres humanos. ¿Los grupos sociales -países, por ejemplo- son inteligentes como para comprender eso? ¿Para querer eso? ¿Para querer continuar la evolución? Probablemente, no, porque en vez de fortalecerse sumando el quiero individual (supervivencia) al de la especie (supervivencia), topan entre sí: diferentes supervivencias topando entre sí provocan la aniquilación, principalmente (se toma a los países por individuos). Pero es que, en nuestros tiempos, esta aniquilación comienza a ser problemática para la supervivencia de la especie. ¿No nos deberíamos dar cuenta ya de que hay que poner toda la carne en el asador, de que ha llegado el momento de verter todo nuestro ser hacia ese quiero de la especie y, en vez de sólo competir, cooperar?

¿Quién será más inteligente la célula que vive "felizmente" adaptada desde hace 500 millones de años o nosotros? Sólo depende de nosotros. No hay más variables (a menos que una catástrofe natural acabe con todos los humanos).

Claro que, aunque ahora, de golpe y porrazo, el mundo se concienciara, cabría preguntarse, ¿cómo poner toda la carne en el asador? (¡Ojo!: el valor común al mayor número de personas en esta sociedad es el dinero, o, más aún, la comodidad y seguridad: seguramente no erramos cuando confundimos dinero y supervivencia).

viernes, mayo 30, 2008

Pepe busca su suerte

Pepe (PP) tiene suerte. Mejor dicho, sabe buscarla. Si hubiera padecido su actual crisis justo antes de una elecciones generales... no la habría padecido. Porque Pepe sabe cuándo sufrir sus crisis. Según el CIS, el PSOE aventaja al Pepe el doble en intención de voto que la distancia que alejaba a ambos contrincantes en las generales del 9 de marzo. Para ello, Pepe baja y PSOE se mantiene. El trabajo de campo de la susodicha encuesta se llevó a cabo a finales de abril, cuando la dirección nacional de Pepe empezaba a zozobrar.

Mientras tanto, al PSOE le va a las mil maravillas. Tejen y destejen a sus anchas y aun se permiten el lujo de dar un toque de atención al Pepe para que abandone sus luchas internas y se meta en el papel que le ha tocado (ahora sólo en manos de la prensa -¡estamos salvados, pues!). Pues el PSOE que no se duerma, porque no ha subido y que no crea que los votantes defraudados por la crisis de Pepe optasen por ellos. Los peperos son fieles. Como mucho, se abstendrían.

[No creo -¡qué desgracia!- que esta crisis degenere en un desgarre interno tal que finalice con una escisión de Pepe, aunque si continúan los batacazos a la larga todo se andará. Así mueren y nacen partidos.]

Tribu aislada

¡Ojito! Resulta que existen otros seres diferentes a nosotros. Debemos protegernos de ellos, en especial, de los sentineleses -que parecen muy agresivos-, pero también de otra tribu que han fotografiado hace poco en la selva amazónica, entre Brasil y Perú, y de otra más en la jungla peruana. Si permitimos el contacto pereceremos. Mejor que no nos vuelvan a ver, que se imaginen que somos dioses o, mejor aún, demonios. Sólo así estaremos a salvo de su influencia vil. ¡Pueblo civilizado, aguzad los oídos y la vista, alerta!

lunes, mayo 26, 2008

¿Por qué interesa Marte?

Marte interesa desde tiempos inmemoriales. Antes de que la humanidad conociera que entre este planeta y la Tierra existen ciertas similitudes, nuestros antepasados ya habían mostrado admiración por el astro. Quizás, por su movimiento retrógrado. Quizás por su color bermellón. Lo desconocido nos atrae y tendemos a explorarlo. Hoy día esta devoción no ha menguado, sino lo contrario. Más que nada -presumo- por las expectativas depositadas en la posibilidad de que Marte albergue vida.

Este extremo no es una idea peregrina. La sonda norteamericana Phoenix, que acaba de aterrizar en el planeta, busca vida primitiva. Y no es la primera. Hace unos 30 años, las también norteamericanas Viking I y II analizaron muestras de la superficie marciana para determinar si había vida. El resultado de los experimentos dio positivo. Sí, como lo leéis, po-si-ti-vo. Sin embargo, al poco, los científicos interpretaron que las pruebas no podían concluir la existencia de vida porque, sencillamente, habían estado mal diseñadas. Esos mismos resultados, argumentaron, podían obtenerse con muestras exentas de vida. Por lo tanto, estimaron prudente no precipitarse en la proclamación de que en Marte hubiera vida.

Como he dicho, la sonda Phoenix busca también vida. Esperemos que tres décadas y los fallos de diseño de las Viking hayan servido para algo. Que luego no nos vengan con “es que…” o “pero…” No obstante, peligros hay. Las naves que amartizaron hace años, sobre todo las rusas, se posaron sobre el planeta "contaminadas" con vida de la Tierra. Hay quien dice que ésta ya se podría haber extendido por el planeta vecino. De hecho, muchos expertos se dedican a discernir qué vida sería marciana y qué terrícola (inmigrada) en el hipotético caso de que se hallara.

Sea como fuere -y aunque, como dijo creo que Carl Sagan, a grandes verdades grandes demostraciones-, apuesto a que en Marte hay vida. Y vida no proveniente de la Tierra. Más que nada que donde hay agua hay vida. Y en Marte es casi seguro que hay de la primera. (Y ello sin discutir si hay actividad biológica de otro tipo; me refiero a una de tipo exótica; no debemos olvidar los organismos llamados extremófilos encontrados en la Tierra). También es probable que Titán -luna de Saturno- y Europa -de Júpiter- contengan océanos de agua en su interior y, por lo tanto, vida. Todo hipótesis, claro.

Cuando las tentativas de las Viking, se dijo que el método más riguroso para comprobar si hay vida en Marte sería excavando en su superficie. Precisamente, una pala mecánica de la Phoenix perforará hasta medio metro de profundidad. Aún y con eso, la mejor forma -apuntó Pascal Lee, que dirige un programa en una isla del ártico para observar cómo afectará el día a día a un astronauta de Marte- será traer muestras o trasladar cosmonautas, ya que aunque estos experimentos den de nuevo positivo, es posible que se pongan en tela de juicio, pues siempre existe alguna variable que se puede escapar.

A parte de la búsqueda de vida extraterrestre -noticia que abriría periódicos y telenoticiarios de todo el mundo, como es lógico-, con la exploración de Marte también se anhela una meta más pedestre: la del dinero. No en vano, oí una vez que la publicidad del primer viaje tripulado al planeta rojo sufragaría los costes de la odisea. Si nada lo impide, y la tecnología tarde o temprano superará todas las dificultades, el ser humano colonizará Marte en breve. (Dicho sea de paso, me gustaría ver llegar las primeras avanzadillas). Dudo mucho que se declare a Marte algo así como planeta virgen, a lo Antártida. Entre otras cosas, porque aunque el comercio al principio no saldrá a cuenta, las colonias humanas deberán explotar al máximo los recursos naturales que el planeta les prodigue.

PD: Es muy probable que al poco de arribar algunos decidan quedarse de forma permanente. De forma inevitable, en varias generaciones los humanos marcianos generarán mutaciones diferentes a las de los humanos terrícolas. Pronto (es un decir, no sé cuánto) la especies divergirán. Pensar, simplemente, que la fuerza de la gravedad de Marte difiere mucho de la de la Tierra. Y los organismos nos adaptamos a nuestro medio.

PDD: En las primeras fotos que la NASA ha divulgado después del descenso de la Phoenix parece como que la sonda se haya posado sobre lo que antaño fuera un lecho lacustre o marino.

sábado, mayo 24, 2008

¿Stop bullying? Prediquemos con el ejemplo

En el bullying, intervienen aparte del agresor y la víctima los comparsas, es decir, aquellos que no agraden pero que con su connivencia, silencio y abrigo al agresor facilitan que el maltrato continúe. En parte, lo hacen para no ser marginados del rebaño o víctimas del agresor. Desconocen que, en ocasiones, un pequeño gesto puede hacer que las cosas cambien. Desde una amonestación sencilla al acosador, como “eso que le haces a menganito no me gusta” (sopesando sus probabilidades de éxito) hasta la denuncia a un adulto (haciéndole entender que no es un chivato, si no que con su acción protege los derechos fundamentales de las personas). Los testigos del bullying acostumbran a justificarse a sí mismos con frases tales como “eso no va conmigo”. Nada más lejos de la realidad. Hay que informarles de que si insisten en su tolerancia corren el riesgo de convertirse en agresores: banalizan la violencia a fuerza de contemplarla y comprobar que nada le ocurre al agresor.

El miedo y la cobardía provocan estragos en todos los estratos sociales y a todos los niveles. Estamos hartos de ver por la tele y leer en la prensa conflictos aquí y acullá. De tantos que nos muestran nuestro cerebro se acostumbra. Devastaciones debido a la guerra, al hambre y la miseria son el pan nuestro de cada día, y aunque el mundo no sea como lo muestran los medios, esos conflictos existen y los medios, en ese sentido, no dejan de exponerlos y tratar de concienciarnos. Resignación. Eso es lo que hacemos. Justamente lo que hace la comparsa del agresor en el caso del bullying. Intentamos educar a los infantes y adolescentes en unos valores que el adulto no respeta. ¿Acaso ven a los adultos gritar por el dolor ajeno? ¿Acaso nos ponemos firmes? Como en muchos casos de bullying en los que la víctima acaba agrediendo a su verdugo, los pisoteados también un día explotarán y se rebelaran, si no lo han hecho ya.

viernes, mayo 23, 2008

Otros sentidos (PD de: El ateo)

Como anillo al dedo estos versos de Walt Whitman que acabo de leer en Canto de mí mismo (del poema 41):

"Magnificando y aplicando llego yo,
ofreciendo más, de salida, que los viejos buhoneros cautos,
tomando yo mismo las dimensiones excactas de Jehová,
litografiando a Cronos, a Zeus su hijo, y a Heracles su nieto,
comprando esbozos de Osiris, de Isis, de Baal, Brahma y Buda,
poniendo en mi carpeta a Manitú suelto, a Alá en una hoja, el crucifijo grabado,
con Odín y Mexitli, de rostro espantoso, yo todos los ídolos y todas las imágenes,
tomándolos a todos por lo que valen, ni un centavo más,
admitiendo que etuvieron vivos y cumplieron la tarea de sus días,
(trajeron gusanoa a pájaros implumes que ahora deben
salir del nido y volar y cantar por sí mismos),"

jueves, mayo 22, 2008

Humor y periodismo

¿Humor, periodismo o ambas cosas? Programas como Caiga quien caiga, ahora en La Sexta, o Polònia, en TV3, demuestran que hacen más la función de periodistas que no los programas convencionales, como los informativos. (Da vergüenza, por ejemplo, T5 o A3, cuyos noticiarios se rigen más por criterios de espectáculo que de información). Otras veces (no siempre), la prensa no hace más que de comparsa del poder establecido, cuando deberían hacer de contrapoder, de vigilantes y denunciantes. A lo mejor el glamour del poder hipnotiza a muchos periodistas. Y el político, que lo advierte, le ofrece migajas más gordas que a la plebe.

En CQC, los vídeos de Juanra sobre política son de lo más mordaz que he visto en tiempo en la tele. No tienen desperdicio las preguntas que hizo a Tony Blair, por ejemplo, en el capítulo de la semana pasada. Tampoco tuvo ayer desperdicio el trabajo de Estíbaliz Gabilondo sobre ¿la sequía? en Barcelona. Al loro con la indignación de la reportera ante el silencio del conseller de Medi ambient de la Generalitat, Francesc Baltasar, cuando le manifiesta la paradójica gestión que el gobierno está haciendo del agua.

De igual forma, Polònia debería poder verse en toda España, incluso en Europa y el mundo por las sátiras que hacen de Benedicto XVI. También Buenafuente hizo más, en este caso por Catalunya, que toda la propaganda del tripartit y CiU sobre el Estatut cuando éste se aprobó.

miércoles, mayo 21, 2008

El ateo

A Mónica Salomone por su artículo “¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios?”, publicado en El País.

Como dice en el artículo Eloy Gómez Pellón, “la religión forma parte de la cultura de los seres humanos”. Se contradice, por tanto, con la afirmación de Carbonell, que asegura que la religión es producto de la selección natural. La religión no tiene que ver con la biología, al menos, no de forma tan directa, y por eso me alineo con la postura de Gómez Pellón.

Pero antes de continuar, objetaré que en el reportaje de ese periódico se confunda tan a la ligera religión con creencia en Dios. La religión, hasta el más devoto lo tiene que reconocer, es una construcción humana. Coincido, sin embargo, con Carbonell cuando explica la existencia de la religión: “(…)y empieza a preguntarse por qué es diferente de otros animales, qué pasa después de la muerte… Y no tiene respuestas empíricas. La religión vendría a tapar ese hueco”. Sólo que para mí ese argumento no explica en absoluto el nacimiento de la religión, sino de una espiritualidad íntima, núcleo que las religiones utilizan para su beneficio. La religión no es más que un mecanismo para controlar y construir sociedades y pueblos. La Biblia, en especial, el Antiguo Testamento, es un buen ejemplo.

Pero si lo que se discute en el artículo es la existencia de Dios… Dios es una distracción que nos impide ver otros caminos. Dios nació cuando el hombre dejó de ser sólo animal, es decir, apareció parejo a nuestra racionalidad. Hemos fabricado a Dios y otros dioses y espíritus para dar sentido a la existencia. Pero la existencia puede cobrar otros sentidos, naturalmente fabricados por nosotros, pero ahora basados en la experiencia.

PD: Por cierto de qué habla Barret cuando menciona “el fenómeno del ateísmo actual” que “es un fenómeno nuevo”. ¿Que ahora hay más o somos diferentes de los que hubo cuando el cristianismo no existía, cuando griegos y romanos se regían por otras deidades? No entiendo a qué se refiere.

PPD: Para informarse mejor: De mitos y cosmogonias, en el mismo diario.

lunes, mayo 19, 2008

La publicidad

Sin la publicidad el mundo tal y como lo conocemos no existiría. Vivimos en una sociedad basada en el consumo y en el miedo. (Por lo menos, la occidental. Lo que ocurre es que, como todos sabemos, el mundo poco a poco va semejándose a este Occidente, a modo de un espejo más nítido y pulido a medida que las bombas caen por tierras salvajes.) El consumo de hoy día, evidentemente, no es el necesario para subsistir, sino que va mucho más allá. Nos venden comodidad. Pero la mayoría de las veces lujo, cualidad que no sirve para nada, puro esnobismo. Nada, y, sin embargo, así se mueve el mundo, vendiendo nada.

Pero la publicidad abarca todos y cada uno de los productos a vender. También los de primera necesidad. Más importante que el producto es la publicidad, el darse a conocer entre miríadas de productos iguales o muy similares y cantidades ingentes de publicidad. Sin esta publicidad el sistema se hundiría de forma irremisible.

La publicidad la pagamos todos. Cuando compramos un periódico, por ejemplo, no sólo pagas sus contenidos, también la publicidad o la propaganda política que alberga, aunque ésta sirva para sufragar al medio.

La publicidad se paga en cualquier mercancía. La coca-cola (a la que acabo de hacerle publicidad gratis con sólo nombrarla) cuesta menos fabricarla que su publicidad. Seguro que gran porcentaje del coste se invierte en la publicidad.

Hay dos corrientes teóricas. En una se asegura que la publicidad no crea necesidades, sino que despierta deseos dormidos, podríamos decir, de las personas. Pero que jamás iría por delante de las necesidades del ser humano. En la otra, se asegura lo contrario, que nos crea necesidades. Sea como fuere, más bien parecen todas estas teorías justificaciones para unos profesionales cuya profesión, estiman, no acaba de tener buena prensa en todos los mortales, y eso que gracias a ella el mundo rula. Sin embargo, y entrando al trapo, cuesta creer que alguien tenga más necesidad de Coca-cola que de Pepsi. Y la prueba sería que si la primera dejase durante un año de hacer anuncios, y la segunda irrumpiese en la pequeña pantalla a saco en el mismo lapso, las ventas de la primera caerían en picado. Así que, como otras tantas cosas, lo que no aparece en los medios casi no existe, aunque exista de igual modo que todo lo demás.

Hablando de la pequeña pantalla, eso de pequeña es para esconder su poder, pues precisamente la TV no es más que una valla publicitaria metida en todas las casas del plantea. Sólo en España, en prime time, deben de haber (no lo sé) más de 20 millones de personas viendo anuncios sin parar. Aparato básico, pues, para sostener la sociedad de consumo, el actual sistema capitalista, vaya. Y si a ello sumamos la de radio, prensa, internet, videojuegos... la que hay en lavabos, carteles, etc., pues imagínense, gran parte de la vida comprende ver anuncios.

PD: O la Iglesia está en horas bajas o nos lo quiere hacer creer o quiere más dinero. O de todo un poco. Lo digo por el anuncio en el que pide sin ambages que marques la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta. Ecce Iglesia.

La Vanguardia hace el ridículo con Chikilicuatre

Que conste que estoy con Chikilicuatre, a pesar de lo cansino de verlo por todos lados. Ya agobia un poco. A ver si pasa ya Eurovisión. Pero lo ridículo fue el artículo que le dedicó ayer La Vanguardia. Dice mucho de ese periódico. Y poco bueno. Emulan al oportunismo típico de Antena 3, que cuando hay un estreno cinematrográfico -es el caso estos días de Indiana Jones- aprovecha el tirón publicitario que supone la promoción y emite los episodios anteriores. Por lo menos, esta cadena lo hace con la ficción, que rige por puras leyes de mercado, pero La Vanguardia lo hace con la información.

miércoles, mayo 14, 2008

La tierra en la que nací

Se llama Catalunya. Para unos, una comunidad autónoma, para otros, un país.
Se llama España. Para unos, un estado y una nación, para otros, un estado anacional integrado por un conglomerado de naciones, para los de más allá, un proyecto.

Para mí…

Jurídicamente, soy catalán y español. Pertenezco a un Estado llamado España, conformado por comunidades autónomas, que, nunca olvidarlo, son también Estado. Para unos, esta es la única realidad, lo único palpable. Por lo tanto, se es español y catalán, o viceversa. El viceversa y el porcentaje de pertenencia a una u otra realidad política ya depende de cuánto sentimiento se vierta en el parecer particular (si lo onsideramos en un principio sólo regido por leyes).

Sentimentalmente, no me siento catalán de pura cepa, como se sienten los nacidos aquí por los siglos de los siglos. Vamos, que no me siento de ese pueblo, de esa tribu. Entre otras cosas, porque no lo soy. Sus tradiciones no me son innatas, aunque sí muchas de ellas adquiridas (y a mucha honra), como pueda ser mi bilingüismo.

Siguiendo el hilo sentimental, a mi juicio mucho más palpable y a tener más en cuenta que el político o el jurídico, que considero para lo que nos concierne más abstracto, tampoco me siento español de pura cepa, como se sienten los nacidos aquí o allá (fuera o dentro de Catalunya) por los siglos de los siglos. Es decir, tampoco me siento del clan de los españoles. Y por lo mismo, por que no lo soy.

Existe una formidable confusión entre España y Castilla, la mayor parte de las veces intencionada, con ánimo homogeneizante, pero este no es un tema que aquí desee tratar.

En Catalunya, ¿conviven con esos dos sentimientos, el de ser catalán y español, un tercero? ¿Y un cuarto? ¿Y un quinto? Me temo que sí. Hay muchas naciones, muchas más que las reconocidas por unos y otros. Muchas aun que no tienen conciencia de sí mismas.

Hay quienes se sienten, como apunté al principio, catalanes y españoles. En este grupo se inscriben tanto los de raíces catalanes como los de españolas. Personas abiertas, diríamos. No objetan problema alguno. Se sienten, ya digo, españoles y catalanes sin problemas, herederos de una y otra cultura. Este sentimiento ambivalente hacia España y Catalunya proviene del hecho de no querer provocar disputa alguna en ninguno de los bandos.

De este grupo, surge un cuarto, el de los desarraigados. El de los que deciden que no se van a mentir a sí mismos. Aunque reconocen el influjo de ambas culturas, no se sienten de ningún pueblo, no saben dónde colocarse (no consideran a esa mezcla un pueblo, aunque lo sea). No hay bandera alguna bajo la cual agruparse. Unos la buscan, otros no. Unos no la buscan porque no les importa, otros porque dejó de importarles.

A raíz de aquí, otros más conciben que a lo sumo pertenecen a una cultura mediterránea, de Europa del sur, y al siglo XX y XXI, y dicen poco y a la vez demasiado (ciudadano del mundo, se denominan a veces). Otros lo reducen: soy de Barcelona y punto. Pero en ese punto converge lo anterior. ¿De dónde se siente un extranjero que lleva largo tiempo en su tierra de adopción?

De un apátrida (sin nación y con estado)

jueves, mayo 01, 2008

Bye bye Zaplana!

¡Qué bien! Tres hurras por la marcha del macarra mayor del reino. Zaplana abandona la política. Es una buena noticia. Sin embargo, no se va a recoger cartones, no. Ya tiene un puesto en Telefonica. Ni más ni menos que como representante de la compañía en la Unión Europea. Ahí es nada. Y me pregunto, ¿qué sabe hacer ese tipo, qué méritos ha hecho para ganarse ese cargo?
Favores y más favores. Como todos los de su calaña -políticos en general, y subrayo, en general- no ha necesitado enviar CVs, por supuesto.

Ha dicho a los medios que le han propuesto otras buenas ofertas, pero que esta era la más suculenta -pagada, entiendo, si hacemos caso a las declaraciones en las que decía querer ganar mucho dinero: en eso se fundamentaba su existencia.

Un consuelo para sus acérrimos seguidores (que haberlos...): no ha cerrado las puertas a un retorno futuro. La noticia tenía que ocultar su lado negativo. ¡Qué le vamos a hacer!

martes, abril 29, 2008

Aceite de girasol contaminado: para esto pagamos a los políticos

La función básica de un gobierno es gestionar el dinero que engorda las arcas públicas: cómo conseguirlo y en qué gastarlo. Y sin duda, la seguridad, junto a educación, sanidad, infraestructuras y pensiones, se debería erigir como una de las metas claves de cualquier ejecutivo. Parece que todos los madamases habidos y por haber en este país, llámese España, llámese Cataluña, reducen seguridad a vigilancia policial. Pero la seguridad es mucho más amplia.

La inspección de los alimentos, así como la calidad de la atmósfera, son aspectos incuestionables para la seguridad del pueblo. ¿Cómo explicar la dejadez que ha hecho posible que un aceite contaminado se cuele inadvertido por los controles de sanidad? Lo peor es la falta de credibilidad que esta desidia comporta. Por más que nos digan, ya no me creo que controlen toda la alimentación que entra en España y que ésta sea segura. Luego nos aseguran que esto o aquéllo va bien o mal contra esta o aquella enfermedad. ¡Si no se preocupan de lo básico, que los alimentos no nos maten!

Increíble que el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Félix Cobo, diga lo siguiente, según El País:


En lo que las autoridades se mostraron tajantes fue en no decir si
se había identificado ya alguna partida contaminada. "No estamos para satisfacer
curiosidades de periodistas", sino para "rebajar el riesgo de una intoxicación",
dijo el director de Aesan, Félix Lobo, quien insistió en que si alguien tenía
aceite que no estuviera en la lista podía hacer tres cosas: consumirlo, porque
"no había problema de toxicidad", esperar "dos o tres semanas" a que los
análisis determinaran si tenía concentraciones de hidrocarburos peligrosos o
"devolverlo".
Digo yo que, precisamente, no es baladí lo que preguntaba el periodista, pues precisamente miraba de amainar la preocupación del ciudadano, ávido por saber de qué marcas se trataban las partidas contaminadas. En fin, encuentro este despropósito del gobierno digno de varias dimisiones, empezando por la del ministro e incluso por la de Zapatero. Es más, Rajoy y acólitos en vez de enfrascarse en sus disputas internas deberían haber cuestionado más al gobierno sobre sus métodos fallidos de control de calidad (pero mucho me temo que los que ellos usaban cuando gobernaban no debían diferir mucho de los del PSOE; así que mejor han optado por callar). Por ello también reclamo la dimisión de los líderes del mayor partido de la oposición.

PD: En otro momento, Lobo aseguró en el mismo diario:

"cada vez hay más evidencia de que se ha tratado de un fraude, de una
adulteración voluntaria fuera de nuestras fronteras".
Muy bien, pues ya estamos todos más tranquilos. O sea, que es posible que haya sido deliberado. ¡Cómo nos protegen nuestras autoridades de ataques terroristas!

lunes, abril 28, 2008

La fuerza del pueblo

Montmeló se volvió a llenar ayer hasta la bandera. Cuando volvía de Santa Perpetua de Mogoda, un pueblo del área metropolitana de Barcelona, coincidí en la autopista con los miles de alonsomaníacos que tornaban de la Fórmula 1. Como cada año en estas circunstancias, aerotaxis (helicópteros) iban y venían del circuito al aeropuerto del Prat. Mientras nos sobrevolaban, ignorantes a las hormiguitas que abajo trajinábamos, me preguntaba quiénes viajaban en los aparatos.

Bueno me preguntaba… Políticos, monarcas, jeques, empresarios, en fin, ricachos. La mayoría no pisa Barcelona para nada. Aterrizan en su jet privado, alquilan un taxi volador, pasean su palmito por boxes y salas vips y vuelven a Nueva York o Nueva Delhi, desde donde hayan venido. La mayoría tampoco viene a ver las carreras, sino a dejarse ver en un circo indispensable para inflar vanidad y ornamentar sus relaciones sociales.

Mientras tanto, el populacho conseguimos sobrevivir año tras año. Me pregunto (aunque tampoco esta vez me pregunte) cómo es posible que la plebe continúe vivita y coleando. Fácil, hay que pagar el queroseno de los aerotaxis y el circo romano -ora americano- con sus leones y cristianos. Pero no sólo eso. Hay que mantener por esas altitudes a los patricios. Sin la plebe que los sostiene en el aire caerían de forma fulminante.

Poco ha cambiado. La plebe continúa teniendo la fuerza. Pero no lo sabe o no la usa. De ella se ha aprovechado en algún momento de la Historia algún listo (la burguesía en la Revolución Francesa, por ejemplo). Y luego dicen que las revoluciones causan muertos. ¿Y las democracias? ¿No matan a millones? Democracia no es sinónimo de bondad, ni mucho menos. Nosotros buenos, ellos malos… ¡y un jamón! ¿No hay vía de escape? ¿El sistema de 1984 ha arribado? ¿Sólo nos queda la resignación?